13 nov 2011

Delacroix (1798-1863)

Una vez más CaixaForum Madrid hace gala de su compromiso con el Arte con la exposición dedicada al genial pintor del Romanticismo Eugène Delacroix. La fundación nos invita a disfrutar de parte de sus obras llegadas desde los más importantes museos como son el Museo del Louvre, la National Gallery de Londres o el Metropolitan de Nueva York entre otros. Algunas de ellas son piezas de merecida fama como Grecia expirando sobre las ruinas del Missolonghi, Hamlet y Horacio en el cementerio, o un espléndido boceto de La Muerte de Sardanápalo.

La muestra se distribuye en un recorrido entre los diversos géneros a los que el pintor se dedicó, como son la Pintura de Historia, el Retrato, la Pintura Religiosa o el Paisaje. Pero es sin duda en sus obras de inspiración literaria y aquellas producto de su viaje al Norte de África donde Delacroix hace despliegue de su brillantez y calidad pictórica. Inspirada en la novela de Goethe Fausto, realizó en 1827 una serie de 17 litografías de excelente calidad y belleza. Se trata de una de las mejores obras que podemos encontrar en la exposición. Ya reconocido como artista, emprende un viaje oficial a Marruecos y Argelia en 1832, un nuevo mundo que hará posible que su paleta de color se vea animada por la intensa luz del Norte de África. Allí también encontró nuevos escenarios dignos de ser pintados, hechizado por el orientalismo y exotismo de harenes, patios, palacios o animales. Mujeres de Argel en sus habitaciones o Boda judía en Marruecos son solo algunos de los ejemplos que podemos contemplar en el conjunto de obras que se han podido reunir en torno a este fructífero viaje.

Las obras que encontramos de Pintura Religiosa dan pista suficiente del no tan enorme interés que Delacroix mostró por esta, si a ello sumamos además el hecho de su declarado ateísmo. Son obras de menor formato en las que encontramos algunas escenas del ciclo de Pasión y Muerte o un San Sebastián. Estas obras de carácter religioso se encuentran entre las últimas salas de la exposición y no resultan un grandioso colofón para la muestra. Aún así, resulta muy satisfactoria la visita. Todo el compendio de obras que la reúnen nos dan idea de la genialidad del más famoso pintor romántico. Una buena selección de la que podrán disfrutar tanto entendidos en pintura como aquellos que tan solo deseen pasar una amena jornada con obras de una de las figuras clave de la pintura del siglo XIX y de la Historia del Arte.



Entrada gratuita.                  

De lunes a domingo a 10 a 20 h.

Tendrán lugar una serie de actividades en torno a la exposición de especial interés como conciertos o conferencias (consultar programa).


Verónica Calvo Bueno

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