Se trata de la exposición más importante de todas aquellas que en los últimos meses hemos podido disfrutar relacionadas con el año Dual España-Rusia 2011. Su éxito radica en la variedad de las piezas que se han seleccionado, desde pintura, escultura, joyas, vestidos e incluso mobiliario, pero también en la fama de muchas de éstas, conocidas por casi todo el mundo. Hitos de la pintura como El tañedor de laúd de Caravaggio (1595-1596), Juego de bolas de Henry Matisse (1908) o Mujer con sombrero negro de Kees Van Dongen (1908) entre otros, pueden ser visitados hasta el 25 de marzo.
La primera gran sala de la exposición nos invita a conocer el Museo del Hermitage en San Petersburgo a través de los paneles informativos, pero mucho más interesantes resultan las pinturas tanto del entorno como del interior de éste, en concreto éstas últimas son de una gran calidad y belleza. A continuación nos adentramos en una de las salas más interesantes y suntuosas, la colección de joyas y armas de Pedro I formada por piezas de los nómadas escitas de Eurasia y piezas halladas en cámaras funerarias de la costa del Mar Negro.
Entre las obras de los siglos XVI y XVII cabe destacar un dibujo del gran Alberto Durero de la Virgen con el Niño (1515) y la que podría ser la obra más famosa de Caravaggio, el Tañedor de laúd (1595-1596). Por unos meses vuelven a su lugar de origen obras del Greco y de Velázquez, como son San Pedro y San Pablo (1587-1592) y El almuerzo (h. 1517) respectivamente. Una de las esculturas que más nos pueden llamar su atención debido a la fragilidad del material es el Éxtasis de Santa Teresa de Bernini (h. 1647), modelo preparatorio de aquella de la capilla Cornaro (Santa María de la Victoria, Roma). Son muchas las obras de artistas destacados con las que podemos disfrutar en estas salas, como Tiziano, Annibale Carraci o Rubens, concluyendo con una serie de piezas de las Artes decorativas de gran riqueza y suntuosidad de Oriente y Occidente, como por ejemplo el sable con vaina iraní de mediados del siglo XIX.
La segunda parte de la exposición recoge importantes ejemplos del Arte Contemporáneo. Podemos contemplar obras de Friedrich, Gauguin, Renoir, Cézanne y el internacional Picasso entre una larga lista, pero sin duda la más llamativa es la Composición n. 6 de Vasilij Kandinsky, a modo de colofón, la cual sin embargo merecería una ubicación mucho más destacada, al igual que el Cuadrado negro de Kazimir Malevich.

