26 feb 2012

El Hermitage en el Prado 8.11.2011-25.03.2012

Se trata de la exposición más importante de todas aquellas que en los últimos meses hemos podido disfrutar relacionadas con el año Dual España-Rusia 2011. Su éxito radica en la variedad de las piezas que se han seleccionado, desde pintura, escultura, joyas, vestidos e incluso mobiliario, pero también en la fama de muchas de éstas, conocidas por casi todo el mundo. Hitos de la pintura como El tañedor de laúd de Caravaggio (1595-1596), Juego de bolas de Henry Matisse (1908) o Mujer con sombrero negro de Kees Van Dongen (1908) entre otros, pueden ser visitados hasta el 25 de marzo.

La primera gran sala de la exposición nos invita a conocer el Museo del Hermitage en San Petersburgo a través de los paneles informativos, pero mucho más interesantes resultan las pinturas tanto del entorno como del interior de éste, en concreto éstas últimas son de una gran calidad y belleza. A continuación nos adentramos en una de las salas más interesantes y suntuosas, la colección de joyas y armas de Pedro I formada por piezas de los nómadas escitas de Eurasia y piezas halladas en cámaras funerarias de la costa del Mar Negro.

Entre las obras de los siglos XVI y XVII cabe destacar un dibujo del gran Alberto Durero de la Virgen con el Niño (1515) y la que podría ser la obra más famosa de Caravaggio, el Tañedor de laúd (1595-1596). Por unos meses vuelven a su lugar de origen obras del Greco y de Velázquez, como son San Pedro y San Pablo  (1587-1592) y El almuerzo (h. 1517) respectivamente. Una de las esculturas que más nos pueden llamar su atención debido a la fragilidad del material es el Éxtasis de Santa Teresa de Bernini (h. 1647), modelo preparatorio de aquella de la capilla Cornaro (Santa María de la Victoria, Roma). Son muchas las obras de artistas destacados con las que podemos disfrutar en estas salas, como Tiziano, Annibale Carraci o Rubens, concluyendo con una serie de piezas de las Artes decorativas de gran riqueza y suntuosidad de Oriente y Occidente, como por ejemplo el sable con vaina iraní de mediados del siglo XIX.

La segunda parte de la exposición recoge importantes ejemplos del Arte Contemporáneo. Podemos contemplar  obras de Friedrich, Gauguin, Renoir, Cézanne y el internacional Picasso entre una larga lista, pero sin duda la más llamativa es la Composición n. 6 de Vasilij Kandinsky, a modo de colofón, la cual sin embargo merecería una ubicación mucho más destacada, al igual que el Cuadrado negro de Kazimir Malevich.

Verónica Calvo Bueno.






25 feb 2012

Odilon Redon (1840 Bordeaux - 1916 París)

La primera retrospectiva hecha en España sobre el artista bordelés se articula en dos plantas, cuya espina dorsal es el color. En un primer piso, la ausencia de este, y en el segundo, el dominio del mismo.
La parte inicial donde, como ya se ha dicho, domina la oscuridad, presenta sus cuatro álbumes de litografías; además de obras que realizó en el taller de su primer maestro y paisajista, Stanislas Gorin. Los álbumes son: El sueño, Los orígenes, A Edgar Allan Poe y Homenaje a Goya. El primero anticipa el aspecto onírico que décadas después tomarán los surrealistas como base de su movimiento. Los orígenes, recoge la influencia del biólogo Armand Clavaud, que despertó en Redon el interés por temas científicos; y quien a su vez le hizo descubrir a Poe. En el álbum dedicado al escritor, Odilon comparte el gusto por unas atmósferas un tanto oscuras. Por último, conoce la obra de Francisco de Goya en su ciudad natal, Burdeos -donde falleció el artista zaragozano-, pero también realiza viajes al norte de España que le permiten acercarse al maestro, lo que le lleva a dedicarle una serie de litografías.
En dichos álbumes, aparecen por primera vez elementos que no dejará de utilizar en su producción, como son las esferas y los ojos.

En la siguiente planta, observamos en una primera sala la decoración del castillo del barón Domecy, que es cronológicamente posterior a lo que veremos más adelante, por cuestiones de conservación de las pinturas. Si en la anterior veíamos litografías y oscuridad, aquí vemos colorido, luz y mezcla de técnicas.
Estos sublimes paneles de Domecy, que traen a la memoria todas y cada una de las ramas del simbolismo, son el paso hacia la firmeza del color en las salas siguientes. Salas donde vuelve a utilizar el recurso de los ojos –esta vez cerrados- aludiendo a la necesidad de la mirada interior; dominando el uso del pastel, y en las que nos encontramos con temas religiosos como  Cristo y su inacabada Virgen, o relacionados con la literatura de Shakespeare y Dante, como Ofelia o Beatriz.
Sorprende encontrar de nuevo un nexo de unión con Goya, como son los cartones para tapices.
En definitiva, una muestra que sorprende por la evolución en el uso del color, y que nos acerca satisfactoriamente a un artista de finales del siglo XIX, de gran relevancia para el simbolismo.


Imagen: Los ojos cerrados, 1890.

Entrada gratuita
Duración: 11 febrero - 29 abril 2012.
Horario: Lunes, 14-20 h. Martes a sábado, 10-20 h. Domingos y festivos, 11-19 h.
Visitas guiadas: Martes, 12-19 h.
Fundación Mapfre. Paseo de Recoletos, 23.



M. Natividad Almendro