La muestra se divide en dos grandes apartados; los primeros neoimpresionistas, como Signac y Pisarro, y una segunda tanda de neoimpresionistas que estalla con la sonoridad del color fauvista de Matisse o Derain.
En la exposición, se descubre a un pintor no demasiado conocido, pero de gran calidad pictórica, como es Henri-Edmond Cross (1856 – 1910). De su mano, hacemos un recorrido por los años posteriores al impresionismo, poniendo en valor la técnica del puntillismo y el colorido fauvista. Las cartelas informativas explican claramente ambos aspectos de dichos movimientos, junto con contenido audiovisual. Además de óleos y acuarelas, podemos contemplar dibujos, y ensayos literarios de la época sobre la mezcla óptica de los colores y el uso de los complementarios.
De Cross, que perfeccionó su técnica puntillista al lado de Signac, se muestran tablas que presentó en el Salón de los Independientes, así como las de otros artistas coetáneos, como Manguin, Valtat o Van Rysselberghe. Sus obras aparecen tocadas por la luz y los tonos del sur de Francia, donde tenía su residencia permanente, y en ellas se percibe también la relevancia que tiene este artista en los inicios del fauvismo.
Muy recomendable visitar esta exposición temporal -junto con el propio museo Marmottan Monet que la acoge- si vuestra estancia en París lo permite, pues cada cuadro atrae la mirada de los visitantes, hipnotizando con la fuerza del color.
Cabe mencionar el gran trabajo de iluminación que permite disfrutar del citado protagonismo del color en las pinturas de estos artistas.
Duración: 20 octubre 2011 - 19 febrero 2012.Horario y tarifas: Información en www.marmottan.com
M. Natividad Almendro

Sabes que me das mucha envidia...
ResponderEliminarCuando vuelva te la cuento mejor =)
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